ORGANIZACIÓN ÁGIL, UN CONCEPTO SURGIDO POR EL CAMBIANTE ENTORNO GLOBAL

Por: Miguel Ángel Guadalupe Martínez Hernández y Hyun Sook Lee Kim

La agilidad de una organización constituye un medio para que la empresa tenga un mayor rendimiento, con un enfoque especial en la creación de valor para satisfacer las necesidades de sus interesados. La administración ágil será todo lo contrario a un ente lento, burocrático, paquidérmico.

Una organización ágil estará preparada para modificar y adaptar sus planes iniciales luego de descubrir algún cambio en el entorno o de identificar la necesidad de realizar ajustes por fallas o restricciones técnicas. La capacidad de adaptación a la realidad de una situación se considera el fundamento básico, para continuar en el camino de la competitividad empresarial desde la perspectiva de una organización ágil.

Las organizaciones ágiles tienen la habilidad de crear valor y responder al cambio constante. Suelen centrarse en identificar lo fundamental y en el desarrollo de productos que satisfagan las necesidades de sus clientes de la manera más rápida posible.

En el campo de la logística, una organización ágil siempre buscará reducir al máximo los tiempos de colocación de sus productos en el mercado. Del mismo modo, en el otro lado de la cadena, por el lado del abastecimiento, también desarrollará mecanismos para un aprovisionamiento rápido de insumos y bienes intermedios.

Características de las organizaciones ágiles

Las organizaciones ágiles tienen en la administración del cambio una estrategia central. No solo el entorno cambia, también las necesidades de los consumidores y por ende buscan satisfacer esas necesidades cambiantes.

Están enfocadas en la solución de lo que es considerado crítico para el cliente y a partir de ello iniciar el desarrollo del producto.

Estas organizaciones buscan también lograr un óptimo efecto de lealtad con sus clientes, entregando sus productos o servicios en forma satisfactoria en términos de tiempos y de calidad.

También tienen un control adaptivo del trabajo, enfocándose en facilitar los procesos y proyectos en lugar del mando y control tradicional. El equipo de trabajo cuenta con liderazgo, motivación y empoderamiento. Sus recursos humanos son altamente especializados, logrando importantes niveles de autonomía, autorganización y autodirección.

La administración del conocimiento es clave en las organizaciones ágiles: su enfoque está en el incremento de la efectividad; se basan en la reflexión y el aprendizaje a partir de la experiencia.

Una organización no es ágil sin una colaboración entre la estructura y el equipo ágil. Otra interacción clave es la del equipo ágil y el cliente. Y para ella es fundamental la incorporación del cliente en el proceso de creación de valor.

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